¡Es genial,
Miguel...! Se ve claramente que es un abuelo y su nieto, tienen
movimiento...lento, silencioso, pausado, como nos gustaría que fuese la
vida, como son sus vidas, como es la historia que cuenta mi madre en la
relación abuelo-nieto... pueden ir hablando, como en silencio, sus
espaldas ya hablan por sí solas, es una fusión de dos generaciones que
se expanden en el maravilloso universo de las cuatro estaciones del año,
representadas por cuatro árboles, que también pasean con ellos,
melódicamente, en armonía...
Enhorabuena por tu buen trabajo...
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