jueves, 30 de octubre de 2008

Un vino que vino del Bierzo ¡Qué vino del Bierzo! El vino de mi amigo Jesús.

Desde Camponaraya, en el lejano y cercano Bierzo, mis amigos me trajeron un vino con cuerpo y alma leonesa. Como un fiero león fue conquistando tan agradable y potente caldo mi olfato y mi paladar y disfruté con cada uno de los tragos del sabor dulce de la amistad sincera y profunda que nos une.
Su olor potente, es intenso y fresco, y trae a la memoria el agradable aroma de la hierba que crece en las riberas de los ríos en las tardes lluviosas de primavera.
Su color es el del horizonte que dibuja el sol en el amanecer de las mañanas despejadas de invierno, el color de la manzana roja madura, la fruta del pecado original, porque con este vino es muy fácil pecar...
Es del sabor del regaliz rojo, equilibrado, con un toque de menta, y viaja por el paladar en barco de madera hasta que se disipa poco a poco y desaparece en el horizonte lejano del alma de una buena bodega, la bodega de mi amigo Jesús.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Porfin hemos leído tu fabuloso blog! Y ha sido empezar y no poder parar... Las aventuras de la princesita nos tienen engachados. Es una Mafalda más. Gracias por tu expresividad. Te lo repetimos: deberías escribir un libro. Un beso muy fuerte para los cuatro héroes de la fábrica de sueños.