jueves, 30 de octubre de 2008

Un vino que vino del Bierzo ¡Qué vino del Bierzo! El vino de mi amigo Jesús.

Desde Camponaraya, en el lejano y cercano Bierzo, mis amigos me trajeron un vino con cuerpo y alma leonesa. Como un fiero león fue conquistando tan agradable y potente caldo mi olfato y mi paladar y disfruté con cada uno de los tragos del sabor dulce de la amistad sincera y profunda que nos une.
Su olor potente, es intenso y fresco, y trae a la memoria el agradable aroma de la hierba que crece en las riberas de los ríos en las tardes lluviosas de primavera.
Su color es el del horizonte que dibuja el sol en el amanecer de las mañanas despejadas de invierno, el color de la manzana roja madura, la fruta del pecado original, porque con este vino es muy fácil pecar...
Es del sabor del regaliz rojo, equilibrado, con un toque de menta, y viaja por el paladar en barco de madera hasta que se disipa poco a poco y desaparece en el horizonte lejano del alma de una buena bodega, la bodega de mi amigo Jesús.

lunes, 27 de octubre de 2008

Las que mandan son las mamás

Papá es un gran aficionado al ciclismo y cada domingo por la mañana practica con gran alegría este deporte. Llega su hora "D" y se escapa de casa con la bicicleta un par de horas.
Cuando papá regresa a casa la princesita le abre la puerta emocionada y le pregunta siempre con mucha ilusión:
-Papá, ¿Hoy también has ganado? ¿Has adelantado a todos los ciclistas?
Tras responder papá afirmativamente a esta pregunta, la princesita acude rápidamente a su habitación y entonces le entrega a su campeón, con mucha emoción, su león de peluche y su medalla de las clases de natación de la guarde. Después coge su cámara de fotos y pidiéndole a su papá que sostenga los trofeos con los brazos en alto, como si del mismísimo campeón del Tour de Francia se tratara, la pequeña Sofía inmortaliza el momento de gloria de su padre..., justo antes de que empiece a pasar el aspirador y la fregona por toda la casa, que es el otro momento de gloria de papá.
A mamá, en cambio, y aunque entiende la gran afición de papá, no le agrada mucho la idea de que se vaya un par de horas de casa y que la deje sola con Sofía y con Luis, que es muy bueno, pero que es también un poco bruto. Un poquito más tarde mamá se lo recuerda a papá... e intercambian sus impresiones en un tono de voz alto, fuerte y sonoro:
Mamá: (desde el pasillo) ¡Vale, yo también voy a hacer lo mismo, me voy a ir un par de horitas a la calle a dar una vuelta y te vas a quedar con los niños!
Papá: (desde la cocina) ¡Bueno, de acuerdo, pero te recuerdo que ha sido sólo una hora y media!
Mamá: ¡Sí, sí, una hora y media..!
Papá:¡Además, ya he pasado el aspirador y la fregona por toda la casa!
Mamá:¡Ya, con eso ya has cumplido para toda la semana! ¿Verdad?
Papá: ¡Sí,claro, porque el resto de la semana no estoy en casa y es muy difícil pasar el aspirador y la fregona desde la oficina!
La princesita, que ya se da cuenta de todo y que está en la cocina coloreando unas fichas, cansada de tan absurda conversación, levanta la mirada de su trabajo y le dice muy seriamente a su papá:
-Papá, no tienes razón. Las que tienen siempre la razón son las mamás, porque las que mandan son las mamás...

jueves, 23 de octubre de 2008

¿Niño o niña?

La princesita pasea con su mamá y con su hermanito Luis, que aún va sentado en el carrito porque es un poco vaguete y todavía no quiere andar... Vienen hablando de la tripita de la tía Elena, que pronto va a tener un bebé.
-Mamá...
-Dime cariño...
-Claro mamá, no podemos saber si el bebé de Elena es un niño o una niña, porque es una sorpresa y está dentro de la tripa...
Tras un breve silencio, la princesita termina su reflexión sobre el gran enigma del embarazo...
-Bueno mamá, si nace y tiene coletas es una niña y si al nacer tiene el pelo de punta es un niño.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Realidad virtual.

-No sé a qué aspira la juventud...
-Yo sí lo sé. A un mundo virtual.

miércoles, 8 de octubre de 2008

La princesita piensa muy rápido.

Hace unas semanas la princesita estaba de vacaciones y durante unos días no le quedó más remedio que ir con su hermanito Luis a "La Guarde".
Sofía ya va al "cole de los mayores" y como tiene tres meses de vacaciones y papá y mamá sólo tienen quince días, durante dos meses y medio la princesita comparte su tiempo de vacaciones con la abuelita (que es profesora en su cole), con el abuelito, con el tío Juan, con el tío Miguel y... con "La Guarde".
Pues bien, durante unos días del mes de julio fue el abuelo, en su gran coche de color gris, quien llevó a Luis, Sofía (contra su voluntad) y a mamá a ese lugar de colores llamado "La Guarde".
Una tarde de esos calurosos días, mamá le estaba comentando a papá que había pensado en ir andando a la guardería por la mañana, porque estaba haciendo muy buen tiempo. Entonces, la princesita, que estaba atenta a la conversación, interrumpió a sus papás:
-Mamá, me duelen las piernas.
-¿De qué te duelen, hija?-preguntó mamá extrañada- .
-De ir a la guardería andando...
-Pero si hasta ayer hemos ido en el coche del abuelo y nos deja en la puerta...
Rápidamente la princesita respondió:
-Ya..., pero me duelen de ir desde el coche hasta la puerta de la guarde.

lunes, 6 de octubre de 2008

Los carteles de la clase.

La princesita explica con mucho cuidado a mamá y a papá que su profesora está poniendo en clase unos carteles con las cosas que están bien y las cosas que están mal...
-Sí, papá, en clase hay un cartel que pone "tirar los papeles que no sirven a la papelera", hay otro cartel que pone "compartir las cosas con los compañeros" y otro que pone "no hablar en clase"...
-Hija, seguro que hay otro en el que pone "ayudar en casa a mamá y a papá"-dice papá totalmente convencido de sus propias palabras-.
Tras quedarse dos segundos en silencio, elevando los ojos hacia el techo, la princesita afirma muy seria:
-No, de eso no hay ningún cartel.