domingo, 25 de mayo de 2008

La princesita está sola

La princesita está cenando en la cocina. Su hermanito Luis está con ella. Mamá ya le ha dado la papilla hace un rato y se está quedando dormido en su sillita. Mamá ahora plancha en el salón y pregunta a la princesita si ya ha terminado de cenar. Sofía responde:
- No, todavía no he terminado de cenar.
- Pues ya va siendo hora, que es tarde y mañana tienes que ir al colegio y tienes que madrugar.
- Ya mamá, pero no me dejes sola.
- Hija, si no estás sola, estás con Luis.
Tras un breve silencio, la princesita responde:
- Ya, pero quiero estar con alguien que ande, no con un bebé.

viernes, 23 de mayo de 2008

Hoy ya es mañana.

La princesita entra con mamá en la tienda de "los chinos del barrio" para comprar papel de regalo. Una vez dentro, en el pasillo de los juguetes, Sofía coge unas pegatinas adhesivas de personajes del maravilloso mundo de Disney. Mamá la observa y le dice que las deje en su sitio, que no le puede comprar cosas todos los días. La princesita protesta y lloriquea y mamá le dice que se lo comprará otro día... ¡Mañana!.
Al día siguiente, camino del parque, la princesita y mamá pasan de nuevo por delante de la tienda de "los chinos del barrio"; la princesita se detiene y le pregunta a mamá:
Mamá...¿A que hoy ya es mañana?

jueves, 22 de mayo de 2008

Madrid y mi amigo Tomás

La vida que llevamos en esta ciudad, Madrid, es tan absurda, mecánica, monótona e inconsciente en cuestiones de tiempo y ritmo, que tengo un amigo que se llama Tomás, que es de Burgos, tiene casa en Alicante, vive en Madrid por razones de trabajo y nos vemos más en Alicante que en Madrid.

viernes, 16 de mayo de 2008

Puertas y candados

¿Qué es lo que tengo, que no sé lo que tengo? ¿Qué es lo que siento, que no sé lo que siento? Sólo sé que me duele, que me duele mucho, que no me deja vivir, que busco una salida y que sólo encuentro puertas cerradas, enormes candados y gruesas cadenas oxidadas por el paso del tiempo, que no para, que todo lo que toca lo hace más viejo.

martes, 6 de mayo de 2008

Todo es ruido

En estos días me he entregado definitivamente al silencio. Me he quedado sin palabras. He comprobado que todo es ruido a nuestro alrededor y que la gente vive con el afán de que el ruido siga conviviendo con nosotros como el aire que respiramos.