Papá viste a la princesita con alegría, juegan en su habitación, sobre la cama llena de muñecos de peluche...
-¡Qué bonita es tu habitación, Sofía! ¿Me la regalas?
Con cara de sorpresa, la princesita responde con tremenda naturalidad:
-No, papá, no se puede dar, la habitación no se puede regalar, porque todo está pegado, menos la alfombra...
No hay comentarios:
Publicar un comentario