miércoles, 19 de diciembre de 2007

Mensaje de un náufrago de la vida.

El tiempo se nos escapa a ninguna parte. No sabemos su destino, pero sí sabemos cómo transcurre, sí conocemos su rápido paso por nuestros artificiales relojes, de cuerda, de pulsera, de bolsillo, de sol, de pared, digital o analógico, da igual... El paso firme del "Dios Tiempo" no entiende de carcasas ni de formalismos ¿Por qué cuanto más mayores somos más rápido pasa el tiempo?.
El cruel mensaje del final de la vida, de nuestros días, será nítido y claro: "Te han quedado muchas cosas por hacer y has aprovechado muy mal el tiempo. Tu tiempo ha terminado."

No hay comentarios: