sábado, 29 de diciembre de 2007

El calendario chino

Se acaba el año y es el momento de abrir las agendas y los calendarios del nuevo año que vamos a comenzar, el año 2008. Ayer, mientras escribía una líneas en el ordenador que desordena el orden espiritual, mi mujer se presentó en el despacho de casa con un calendario que le había regalado la vendedora china de uno de los bazares chinos del barrio.
-Toma -dijo la vendedora-. Es un calendario con fotos de paisajes de China. Es bonito.
-Muchas gracias -contestó mi mujer-.
Al llegar a casa, Christina lo colocó sobre el escritorio y no pude evitar la tentación de echar un vistazo a las fotos del calendario chino: ríos y pantanos de aguas cristalinas, pinos, eucaliptos, paisajes de tierras semidesérticas, caballos, altas montañas de cumbres nevadas que se bañan y que sobresalen de un inmenso mar de nubes, campos de flores de todos los colores... En definitiva, un extraordinario viaje a los maravillosos paisajes de China sin moverme de la silla del escritorio.
Es genial este mundo de los sueños en el que los paisajes vienen de visita a tu casa sin llamar a la puerta, porque no existen fronteras en la imaginación, porque todo es de todos y todo se comparte en los sueños, también los paisajes... Por cierto, el calendario se titula "Viajero sin frontera".
Por un momento se me olvidó todo lo que se movía a mi alrededor y fui un "Viajero sin viaje", pero viajero.

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