Factoría virtual de sueños para la realidad, agónica búsqueda de los silencios del ruido urbano, honda preocupación por vivir los días... Deseo bucear en el mar tranquilo de lo que queda de vida en el intenso ritmo diario y urbano: metro-trabajo-metro-casa. Un día. Metro-trabajo-metro-casa. Otro día. Y al día siguiente lo mismo que el anterior, pero con una sonrisa: hoy ya es un día distinto al de ayer.
Voy avanzando en la construcción de esta pequeña fábrica, la empresa literaria de lo publicado en mi corazón.